Hígado graso

Hígado graso

¿Qué es el hígado graso no alcohólico?

En condiciones normales, un hígado sano puede contener hasta un 5% de grasa.

Hasta el año 1980 se pensaba que la enfermedad del hígado graso era una patología exclusiva de los alcohólicos

La enfermedad por hígado graso es el resultado de la acumulación de grasas en el hígado en un paciente sin un historial de abuso de alcohol. Se trata de la enfermedad hepática mas frecuente.

Es una enfermedad silenciosa y de progresión lenta. Viene acompañada de inflamación y daño en las células que puede producir fibrosis.

Se estima que afecta a un 25% de la población mundial*

Usualmente los pacientes con hígado graso también presentan otras comorbilidades*:

  • Obesidad (51%)
  • Diabetes tipo 2 (22%)
  • Hiperlipidemia (69%)
  • Hipertensión (39%)
  • Síndrome metabólico (42%)

Se distinguen 3 fases en la progresión de la enfermedad

  1. Hígado graso simple, en el que se encuentra presencia de mas de un 5% de grasa en el hígado pero sin inflamación ni daños.
  2. Hígado graso con inflamación o esteatohepatitis, donde ya se aprecian signos de inflamación y fibrosis
  3. Por último, la cirrosis hepática, que puede desencadenar un cáncer de hígado.

Síntomas del hígado graso

La enfermedad por hígado graso no tiene síntomas distintivos hasta llegar a la cirrosis, normalmente se diagnostica o bien porque una ecografía de la zona o una muestra de sangre muestra transaminasas y enzimas hepáticas elevadas y hacen sospechar al facultativo de la presencia de un hígado graso.

La prueba determinante para un diagnóstico de hígado Graso es la biopsia hepática.

Los pacientes con hígado graso pueden presentar algunos de los siguientes síntomas no específicos:

  • Cansancio, especialmente después de comer.
  • Hinchazón abdominal.
  • Dolor abdominal, especialmente en la parte superior derecha.
  • Hígado agrandado.

Causas del hígado graso

No hay una causa única y específica del hígado graso, como otras muchas enfermedades modernas, es el producto de nuestro estilo de vida. Lo que tenemos es una serie de factores de riesgo:

  • Obesidad.
  • Resistencia a la insulina.
  • Diabetes Tipo 2.
  • Colesterol y triglicéridos elevados.
  • Síndrome metabólico.

¿Cómo tratar el hígado graso?

No existe ningún tratamiento farmacológico aprobado y de demostrada eficacia para el tratamiento de la enfermedad del hígado graso. Su tratamiento se debe basar en corregir los factores de riesgo que llevan a padecer la enfermedad.

Dieta

Siendo la mala alimentación una de las principales causas de los factores de riesgo de la enfermedad por hígado graso, es evidente que el eje principal de medidas de actuación para controlar y revertir el hígado graso.

El primer objetivo del paciente obeso con hígado graso es reducir su peso corporal un 7%, un 10% si queremos revertir la fibrosis.

La dieta para el paciente con hígado graso debe ser una alimentación saludable basada, principalmente, en verduras y hortalizas.

Grasas saludables

Es recomendable incluir en la dieta de forma moderada grasas saludables, como frutos secos, especialmente nueces, aceite de oliva, aguacate o aceite de coco.

Grasas saturadas

Hay que evitar la ingesta de grasas saturadas.

Pescado azul

El pescado azul es rico en ácidos grasos omega 3, muy interesantes por sus propiedades antinflamatorias y cardioprotectores. Es muy interesante introducir pescados azules en la dieta, especialmente de pescados pequeños.

Carnes

Es preferible sustituir las carnes rojas, cuyas grasas son proinflamatorias por carne de animales de pasto o carnes blancas.

Alimentos a evitar

Para revertir un hígado graso es necesario abandonar el alcohol, las harinas blancas, los precocinados, los alimentos muy procesados, los azúcares añadidos, pasta y arroz blanco y la bollería industrial. No es recomendable tomar lácteos, especialmente de quesos curados, muy ricos en grasa.

Ejercicio

Mas allá del evidente beneficio del ejercicio frecuente en la pérdida de peso, se ha demostrado que también incide positivamente en muchos de los factores de riesgo del hígado graso:

  • Ayuda a la pérdida de peso.
  • Reduce la resistencia a la insulina.
  • Ayuda a bajar los niveles de colesterol y triglicéridos.

Suplementos nutricionales

Está claro que el eje principal del tratamiento para revertir el hígado graso es el cambio en la alimentación y estilo de vida, pero hay una serie de sustancias naturales que nos pueden ser de mucha ayuda.

Cardo mariano

El cardo mariano (Sylibum marianum L.) es la principal planta con propiedades para el hígado. La silimarina, principal principio activo del cardo mariano, tiene propiedades hepato-protectoras, antioxidantes y ayuda a regenerar los hepatocitos dañados.

Ácido ursólico

El ácido ursólico presente en el romero (Rosmarinus officinalis L.) entre otras es un protector hepático y mejora los biomarcadores hepáticos.

Colina e inositol

Estas dos sustancias participan en el transporte de grasas y son de vital importancia para el funcionamiento del hígado.

Metionina

Este aminoácido esencial ayuda a la protección antioxidante del hígado, mejora la detoxificación hepática y ayuda a eliminar el exceso de colesterol

La NAC (N-Acetil-Cisteína)

Este potente antioxidante incrementa el Glutatión reducido, especialmente en el tejido hepático con lo que protege el hígado del daño oxidativo.

Taurina

Este aminoácido tiene propiedades hepato-protectoras, antioxidantes y moduladoras de la inflamación, es esencial para la detoxificación hepática y ayuda a eliminar los desechos metabólicos

Tiamina

La Vitamina B1 es crucial para el metabolismo de la glucosa.

Vitaminas B6, B9 y B12

Estas vitaminas, en su forma metilada, son cofactores indispensables en muchas funciones hepáticas y garantizar su correcto aporte es crucial para el buen funcionamiento del hígado

Oligoelementos

Zinc, Cobre, Selenio y Molibdeno, también son cofactores imprescindibles para muchas reacciones hepáticas y coenzimas implicadas.